EL MONJE (3era entrega) LA INICIACION
Todas las antorchas fueron apagadas, y de la nada una luz se acercaba al grupo… una sola antorcha iluminaba la túnica del maestro de ese templo … El silencio se coló por cada muro de la ante cámara y con la voz tranquila y pausada les preguntó.
-“… Postulantes,…llegan aca bajo su propia iniciativa?... “
-Sí – contestaron en grupo.
-“… Sabeis que deberán abandonar todo placer carnal, están concientes de que vivirán en la completa humildad, que salario no recibirán, que la única compensación que recibirán será saber que sirven a su Dios, y que gracias a sus acciones salvaran vidas, en lo físico y espiritual?....
-Sí…
-Aceptan las condiciones que se les ha puesto y que obedecerán las normas de la orden y acataran los dictámenes de su superior sin chistar??
Si Maestro ¡!!

Cánticos en latín se apoderaron del espacio, y en todo el alrededor, en todos los pisos, antorchas se empezaron a prender… una a una mostraba la inmensidad del lugar… de muros de piedra… altos y fuertes…. Y el Maestro local volvió a hablar…
“… ya llevamos décadas en este mundo…. La orden viene trabajando año tras año de forma silenciosa, y así seguirá, pues es uno de los pilares de nuestra fuerza….Hemos estados presentes en cada paso que ha dado el hombre. Son ustedes la nueva generación de monjes, ahora compartirán con nosotros los grandes secretos de nuestra hermandad, deberán protegerlo con su propia vida… deberán proteger al desvalido y tener una fe inquebrantable…!
(Más canticos)
“… Saben bien que esta orden es muy distinta a otras… pues nos dimos cuenta que hay tareas que los hombres no pueden…. Artes que solo ellas conocen….. Ente nosotros, y uds existen mujeres, quienes no recibirán trato diferente, quienes lucharan palmo a palmo un puesto en esta hermandad… a ellas le digo… que deberán luchas más fuerte… pues deberán luchar contra los prejuicios de sus propios hermanos…. Y a uds varones… les digo que deberán arrancar sus prejuicios…. “
Dicho esto…todos los postulantes fueron conducidos por un camino muy estrecho; el silencio fue cortado por oraciones de los asistentes, lo que empezó con un susurro se convirtió en una sola voz, fuerte.
El sonido de un bastón golpeado contra el suelo tres veces silenció el lugar…. Con voz serena trasmitía paz a todo el que lo oía…. Un monje, que ya pintaba canas, de cabello largo, con gran porte y fortaleza… con el rostro tapado … dijo….
“… ahora empezará su prueba… prueba física, mental y de fe… en este punto ya no hay vuelta atrás… el único camino es el que tienen delante… llegarán a lo más alto del nevado…. Cada uno con un documento que deberá ser entregado al más sabio de la orden, será firmado y volverán….

Los que logren cumplir la travesía... serán considerados hermanos de esta orden… los que no…. Habrán muerto en el intento... así que… Confíen en uds, en su fe… Suerte a todos…”